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Fede Valverde.

El pulmón blanco

Una forma física envidiable.y su polivalencia para atacar y defender desde el centro del campo han convertido al Uruguayo en una de las piezas claves de un Real Madrid imparable. Que gana LaLiga con solvencia y remonta eliminatorias imposibles. Tras la Champions, la próxima cita de Valverde es el mundial de Catar.

—¿Cómo recuerdas tus comienzos futbolísticos en Uruguay? ¿Echas de menos volver a casa con la cara llena de barro?
Sí, eso es lo más lindo que puede tener un futbolista en su vida. Puede haber muchos logros o muchos trofeos, ya sea en Peñarol, con la selección uruguaya o con el Real Madrid, pero esa etapa en la niñez de jugar con tus amigos en un equipo y de disfrutar en la calle todos juntos es algo único.

—¿Crees que crecer allí te ha hecho ser el jugador que eres ahora mismo?
Puede ser. Pero gran parte de culpa de lo que soy ahora es de mis padres. Ellos fueron los que me dieron los valores para crecer, los valores en una cancha de fútbol por parte de mi padre, las ayudas que me prestaron mis tres hermanos… y todo eso junto es la clave de haber llegado donde estoy.

—En tu etapa en Peñarol coincidiste con Die- go Forlán, tu ídolo.
Para mí fue increíble que, justo cuando subí al primer equipo, él llegó a Peñarol. Fue único. Verlo entrenar, trabajar, era de los primeros que llegaban al complejo, de los últimos en irse y Forlán ya había conseguido muchas cosas, pero demostraba lo gran profesional que era. Intentaba aprender de él en cada entrenamiento. Ha tenido muchísimas actitudes a favor de mí y siempre lo voy a tener en mi cabeza.

—Con 18 años llegaste a Madrid. No sería nada fácil un cambio radical de vida tan joven. Fue duro. Venía al Real Madrid y era lo mejor que me podía pasar en la vida, pero también era difícil porque yo también miraba la parte familiar. Venía a España sin mis padres, que eran los que siempre habían estado conmigo en cada momento. Fue una sensación rara por- que era mucha felicidad por llegar a este club, pero a la vez tristeza por dejar a mis padres y a mis hermanos.

—Poco a poco has ido escalando en el Real Madrid. Zidane comenzó a darte protagonismo y con Ancelotti, aunque le costó al principio, también te has ganado su confianza. Tengo que seguir creciendo y madurando. Hoy por hoy todo es importante dentro y fuera del campo: lo físico, la alimentación, a nivel mental… Sé que tengo que seguir aprendiendo, demostrar por qué estoy aquí y consolidarme dentro del once, que es lo que quiero.

—Eres es uno de los protagonistas de la reciente conquista de la Liga. ¿En qué momento de la temporada supisteis que era vuestra?
En Sevilla, en el Sánchez Pizjuán. Ese día sabíamos que si no ganábamos los tres puntos, el FC Barcelona se podía acercar mucho más a nosotros, y fue un día clave. Además, de cómo se dio la victoria. Eso creo que también genera un bajón en los rivales que están luchando contra el Real Madrid. Conseguimos media liga y nos dio una motivación para culminar lo que quedaba lo más rápido posible.


—Han ganado la liga a falta de cinco jornadas, ¿se han sentido muy superiores a sus perseguidores?
No, para nada. Creo que es una liga muy difícil. En el Bernabéu podemos sacar un poco de ventaja, pero de visitantes los rivales se hacen mucho más fuertes y buscan ganar todos. Es cierto que jugamos con mucha ventaja durante todo el torneo y obviamente eso te da una tranquilidad muy grande.


—¿Cómo es jugar al lado de Modric?Increíble. Es un placer verlo jugar, tenerlo como compañero, un placer ver todo lo que da por el escudo que representa. Siempre bro- meo con él sobre cómo voy a llegar a su edad, porque hoy por hoy termino muchos partidos y me duele todo el cuerpo. Es ejemplar para todos nosotros lo que representa Luka.

—Mediocentro de contención, volante, lateral, mediapunta, extremo derecho… son las posiciones que has ocupado en el Real Madrid. ¿En cuál te sientes más cómodo? 

De lateral seguro que no. Todo lo que sea en el mediocampo por dentro, ya sea de seis o más adelantado, me gusta. Creo que ahí es donde puedo demostrar mis cualidades, mi potencia física, el ir a atacar, ir a defender, creo que es algo que me nace y es natural en mí, y ahí es donde yo más puedo aportar para el equipo.

—¿Puedes explicar cómo el Real Madrid ha conseguido llegar a la final de la Champions League cuando en muchos momentos de las eliminatorias ante PSG, Chelsea o City esta- ban con pie y medio eliminados? 

Es difícil. Lo primero es agradecer a la gente, porque cuando el partido parece que está perdido y que no encuentras los espacios, el equipo no se encuentra bien, ahí está la gente para apoyarnos siempre. Eso nos da un plus y una energía que no se puede explicar. Simple- mente hay que seguir peleando. El partido no acaba hasta que lo dice el árbitro, pelear hasta lo último.

—¿Cuál es el secreto? 

El espíritu. De la gente, del escudo, de cada jugador que entra al campo para defender a este club sea ganando, empatando, perdiendo, siempre intenta buscar el objetivo de ganar y eso es lo que da algo diferente a los demás.

—¿Sienten que los rivales tienen miedo al Real Madrid? 

Sí, sí se siente. No sé si miedo, pero sí la presión que genera el estadio y la afición. También el resultado, porque saben que el que está enfrente es el Real Madrid y es capaz de hacer cualquier cosa, y eso se nota. Cuando contagia el cuerpo técnico, el equipo y la afición es el Triángulo de las Bermudas. Es ese punto que te da para meter ese gol, para llegar a una pelota más.

—¿Te molesta los que piensan que el Real Madrid gana por suerte?
Si te digo que no hay suerte en todo esto sería mentir. Uno tiene que buscar ese objetivo que quiere y siempre, con buena o mala suerte, intentarlo. La suerte en estos tres partidos de Champions estuvo de nuestro lado porque han pasado cosas únicas.


—La primera vez que te enfrentaste al Liver- pool fue el 30 de marzo de 2016, partido del Clausura uruguayo, Peñarol-Liverpool Fútbol Club. ¿Qué recuerdas de ese partido?
Me acuerdo bastante, ganamos uno a cero
con un gol de tiro libre de Carlos Valdés. Fue un partido especial. Para mí cada partido que jugaba en Peñarol era especial; con todo el res- peto al Real Madrid, lo voy a defender siempre a muerte, es el club de mi vida, donde yo crecí, donde yo aprendí muchas cosas.
—Primera final de Champions League para ti.Primero piensas que nunca imaginaste jugar una final así. El otro día estaba con unos amigos y hablábamos de la final Liverpool-Milán que yo vi con mis padres, y hoy por hoy me está tocando jugar a mí. El sueño era jugar en el Real Madrid, pero jamás pensé jugar una final de Champions.


—Se hicieron muy virales unas palabras tuyas: “Correré hasta que me revienten las piernas”.
Me nació decirlo así. Es mi forma de vivir el fútbol, de demostrar por qué estoy en el Real Madrid. Además de correr tengo mis cualidades técnicas, sé atacar, sé defender… Como dije, a veces cuando las piernas van a explotar tu corazón y tu cabeza siguen peleando. Estás defendiendo el mejor escudo del mundo, así que tienes que defenderlo con honor.

—¿Por qué parece que llegas con más fuerza física a la recta final de los partidos?
Creo que es parte de lo que yo puedo demostrar, de mis cualidades. El tener un físico muy bueno, trabajo para que esto sea así, me alimento bien, descanso bien, trabajo mi cabeza bien, me siento bien de cuerpo. Es cierto que conforme van pasando los minutos me siento más cómodo, con más energía, y trato de aprovecharlo al máximo.

—¿Qué le falta a Fede para mejorar como futbolista? ¿Meter goles?
Sí, meter goles es la forma de ayudar al equipo. Mi trabajo es el lado oscuro que a veces no se ve tanto; me gustaría aportar más goles, más asistencias, llegar más al área, más determinación. Pero aún soy joven, todos los días se aprende algo nuevo.


—Tienes una habitación en casa para jugar a la Play. ¿Es una vía de escape?
Sí, suelo hacerlo de noche, cuando mi hijo ya está durmiendo y disfruté el día con mi familia. Es mi momento. Entre viaje y viaje llegas cansado y es la manera de seguir conectado con tus amigos, compartiendo unas risas, y de alejarte un poco del estrés y los nervios.

—Juegas al fútbol con tu hijo Benicio pese a ser aún muy pequeño. ¿Le dejas ganar?
No, que gané el que tenga ganar. Creo que así es como también se van puliendo los ganado- res. Siempre hay que ir a por el objetivo que es ganar, a mí me gusta ganar en lo que sea.

—¿Cómo es Fede Valverde en las derrotas? He aprendido mucho en este tema. Antes sufría mucho, perder era lo peor que me podía pasar en mi vida. A veces, dejaba de lado
cosas cotidianas como charlar con mi mujer o compartir unas risas con mi hijo, solo por una derrota. Hay veces que las derrotas tienen que servir de aprendizaje, todo pasa por algo. Me costó revertir todo eso. Ahora, cuando pierdo sufro, pero también me lo tomo de otra forma.

—El Mundial está a la vuelta de la esquina. ¿Hasta dónde llegará Uruguay?
Jugué muchas veces con mi país, pero un Mundial es algo único y vamos a ir a por el trofeo. Y a nivel personal quiero dar lo mejor de mí, echarme el equipo al hombro, porque me sien- to capacitado. Así que hay que ir a por todo.


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